Mi sistema de desarrollo agéntico: cómo equilibrar velocidad y control
Me sigue importando el cómo. Así armé un equipo de agentes que sigue mis reglas.
Ver la imagen, cambiar de pantalla, acordarme del ritmo, repetir. Lo cambié por un agente, una skill y una conexión a Garmin.
Mi entrenador manda el plan de la semana como una imagen. Cada día trae algo así: 10 min de trote a R/Corazoniano + 1 k a R/Maratón + 6 fartlek de 2 x 2 min a 5 a 7 seg más lento que el R/VT2 + 2 k a R/Maratón.

Para que el reloj me guíe mientras corro, cada sesión hay que crearla en Garmin. Y ahí empieza la rutina: ver la imagen, cambiar de pantalla en el celular para ir a Garmin, acordarme de lo que decía, configurar ese bloque, volver a la imagen. Y así con cada intervalo o parte del entrenamiento: calentamiento, bloque, recuperación, otro bloque.
Es bien mecánico. Así que, ¿por qué no automatizarlo?
Le mando la foto del plan a Helm. La lee y me responde con un resumen: un día por línea, con el ritmo que va a usar en cada bloque. Al final pregunta: “¿Lo cargo en Garmin?”.
Si digo que sí, revisa que esos entrenamientos no estén cargados, crea cada uno y lo agenda en su día. Después me dice qué quedó cargado, solo con lo que Garmin confirmó.

Unos segundos después, ya están en la app de Garmin y en el reloj. Abajo se ve cómo lo hacía antes: copiar un entrenamiento parecido y editarlo a mano.

Garmin no guarda el ritmo en minutos por kilómetro, sino como velocidad en metros por segundo. Y en un rango, el límite rápido va primero. Lo confirmé leyendo entrenamientos reales de mi cuenta antes de dejar que Helm escribiera algo.
v = 1000 / t
Por ejemplo, un rango de 3:50 a 3:58 por kilómetro son 230 y 238 segundos, o sea 4,35 y 4,20 m/s. El 4,35 va primero.
Y una regla que no negocio: Helm no carga nada sin mi “sí”. La conexión a Garmin trae 122 herramientas; Helm ve 96, y solo 2 escriben: crear y agendar un entrenamiento. No puede borrar ni editar nada.
Lo que tenía era una tarea mecánica, y lo que la resolvió fue simple: un agente, una skill y una conexión. Lo bueno es que ya están las piezas. Desde acá puedo ir agrandándolo y mejorándolo: pedirle dashboards personalizados, análisis de mis datos, de la carga de entrenamiento, y mucho más. Mismo agente, más skills.